Es una de los procesos de carácter térmico más utilizados para la eliminación de residuos, tanto en el sector industrial como en los hornos de nuestras cocinas. Nos referimos a la pirólisis… ¿Quieres saber más sobre esta antiquísima y a la vez vanguardista técnica? Te lo contamos todo en este artículo.


¿En qué consiste la pirólisis?

La pirólisis es un proceso consistente en la descomposición química de un material, el cual es sometido a elevadas temperaturas (sobre los 500 ºC) y que se caracteriza por producirse en ausencia de oxígeno. Es una forma particular de termólisis, como lo es también la combustión, por ejemplo.

Pirolisis

Esta reacción química provoca en los compuestos afectados una serie de rupturas en los enlaces covalentes de las moléculas, separándolos en partes más pequeñas durante su curso. Como consecuencia, se obtiene la separación de gases por un lado y de residuos sólidos en forma de cenizas por el otro.

La pirólisis como futuro generador de biocombustibles

La investigación energética se orienta cada vez más hacia la obtención de biocombustibles provenientes de los procesos pirolíticos. La alta rentabilidad y el más que evidente aporte a la sostenibilidad ecológica de estos procesos son el mayor acicate que impulsa el avance de nuevas tecnologías basadas en la pirólisis. Dos ejemplos de estas innovadoras técnicas son las conocidas como pirólisis flash y pirólisis rápida.

Pirólisis flash: Este proceso consiste en el tratamiento de biomasa en condiciones anaeróbicas (sin presencia de oxígeno) y de altas temperaturas de entre 450 y 600º C. Sometida a un rápido calentamiento seguido de una veloz condensación de los gases resultantes, el resultado de la operación produce tanto carbón tipo biochar como bio-oil de alto poder combustible.

Pirólisis rápida: La pirólisis rápida es un proceso termoquímico que convierte los residuos sólidos y de escaso valor energético en un combustible licuado de tipo bio-oil, con alto potencial calórico. Este proceso pirolítico se realiza bajo ciertas condiciones que favorece una rápida y eficaz transferencia de calor en la biomasa en descomposición, con temperaturas de unos 500 ºC y la aplicación de procedimientos de enfriamiento rápido de los gases resultantes.


¿En qué se diferencia la combustión de la pirólisis?

Hasta ahora, hemos tratado en qué consisten los procesos pirolíticos y cómo son empleados tanto para la eliminación de residuos sólidos como para la obtención de diversos productos combustibles y de alto potencial energético. Sin embargo, no debemos confundir la pirólisis con la combustión, pues son dos cosas diferentes.

Cuando hablamos de combustión nos referimos a todo aquel proceso exotérmico (liberador de energía) para cuya ejecución precisa tanto de materia combustible (como la biomasa) como de una sustancia comburente (el oxígeno).

Para que se produzca la combustión se necesitan alcanzar unas temperaturas que oscilan entre los 600 y los 1300 ºC. Al contrario que en la pirólisis, la combustión viene acompañada de fuego y humo.
Entonces, ¿qué es lo que sucede cuando arrojamos leña en una chimenea y le prendemos fuego? Curiosamente, suceden ambos procesos y de hecho, el uno es la consecuencia del otro. Lo primero que sucede es la pirólisis, en donde la leña se carboniza ligeramente en su superficie antes de comenzar a arder (la combustión).


¿Qué obtenemos de los procesos de pirólisis?

Aunque su uso más conocido es la eliminación y descomposición de residuos, la pirólisis tiene un amplio espectro de aplicaciones en la producción de compuestos diversos, desde el carbón vegetal hasta los biocombustibles.

En contraposición a la incineración tradicional, la pirólisis es un procedimiento más limpio y menos contaminante.

¿Qué se obtiene de la pirólisis de la madera?

Madera

La aplicación de la pirólisis en biomasa vegetal como la madera se ha empleado desde antaño para la producción del carbón vegetal. El proceso se conoce como carbonización y consiste en la colocación de la leña en una estructura apilada a modo de hornos artesanales llamados “carboneras”. En ellas se dejaba quemar la madera durante días, con unos niveles muy bajos de aire, hasta conseguir la transformación.

Aplicación de la pirólisis a los plásticos

Plastico

Someter a los materiales plásticos a este proceso térmico permite su descomposición en sus elementos más básicos, reduciendo el tamaño de los residuos inertes y obteniendo gas que puede ser reutilizado para la producción posterior de energía. De esta forma, se logra una realimentación de combustible para los hornos pirolíticos, con el consecuente ahorro económico y un menor impacto ecológico.

¿Qué compuestos se producen en la pirólisis orgánica?

El uso de esta técnica sobre materia orgánica (biomasa) sirve para la obtención de varios productos de carácter combustible.

Aplicada a compuestos alcanos, como los empleados en las operaciones de craqueo del petróleo, permiten fraccionar el crudo en diversos tipos de hidrocarburos. También constituye un método industrial para la consecución de diferentes clases de alcoholes y ácidos.


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